LA VIVIENDA EN LA LEY DE SEGUNDA OPORTUNIDAD

ley segunda oportunidad
Contenidos del artículo

El concurso de acreedores de persona física, también conocido como proceso de insolvencia o quiebra, es un procedimiento legal destinado a ayudar a los deudores que se enfrentan a dificultades financieras significativas. En este contexto, uno de los aspectos más importantes y controvertidos es el tratamiento de la vivienda habitual del deudor. La vivienda habitual representa un derecho fundamental y su protección durante el proceso concursal es crucial para garantizar el derecho a una segunda oportunidad económica. En este informe, analizaremos detalladamente el régimen jurídico aplicable a la vivienda habitual en el concurso de acreedores de persona física, teniendo en cuenta las últimas reformas legislativas y la jurisprudencia relevante. Si necesita de la asesoría de un profesional, consulte en Mateo López Abogados para más información.

Marco legal y reformas recientes de la ley de segunda oportunidad en la vivienda

El régimen jurídico aplicable al concurso de acreedores de persona física ha experimentado importantes cambios en los últimos años, especialmente con la entrada en vigor de la reforma concursal. Esta reforma introdujo un cambio de paradigma en nuestro Derecho concursal, otorgando mayor protección al deudor persona física insolvente y facilitando su proceso de reestructuración financiera. Una de las áreas más afectadas por esta reforma es la regulación de la exoneración del pasivo insatisfecho, también conocida como el régimen de segunda oportunidad.

La vivienda habitual del deudor persona física ha sido objeto de especial atención en esta reforma. Anteriormente, la liquidación del patrimonio del deudor era un requisito para obtener la exoneración de deudas, lo que generaba incertidumbre sobre el destino de la vivienda habitual en el proceso concursal. Sin embargo, con la nueva normativa, se han establecido dos itinerarios para obtener la exoneración: mediante la liquidación del patrimonio del deudor o a través de un plan de pagos, sin necesidad de liquidar el patrimonio. Esta última opción es especialmente relevante en relación con la vivienda habitual del deudor.

Protección de la vivienda habitual en el concurso de acreedores

La protección de la vivienda habitual del deudor en el concurso de acreedores se basa en el principio de dignidad humana y el derecho a una vivienda adecuada, reconocidos tanto a nivel nacional como internacional. En este sentido, la nueva normativa concursal establece medidas específicas para proteger la vivienda habitual del deudor durante el proceso concursal.

Plan de Pagos

Una de las principales novedades introducidas por la reforma concursal es la posibilidad de obtener la exoneración de deudas a través de un plan de pagos sin necesidad de liquidar el patrimonio del deudor. En este contexto, se establece que la duración del plan de pagos será de tres años, pero se elevará a cinco años cuando no se realice la vivienda habitual del deudor y, cuando corresponda, de su familia.

La elaboración del plan de pagos es un aspecto crucial en el proceso de exoneración de deudas. El plan de pagos tiene una duración general de tres años, con la posibilidad de extenderse a cinco años en casos en los que sea posible la conservación de la vivienda habitual. Durante este período, el deudor se compromete a cumplir con un calendario de pagos acordado con los acreedores, con el objetivo de saldar parte de su deuda y obtener la exoneración del resto.

El plan de pagos debe ser viable y realista, teniendo en cuenta la situación financiera del deudor y sus capacidades de pago. Además, debe contemplar el tratamiento diferenciado de los créditos exonerables y no exonerables, asegurando que los primeros reciban un trato favorable en términos de pagos y exoneración.

Valoración del Bien Hipotecado

El artículo 272 de la Ley Concursal establece el método para determinar si el valor de la deuda excede del valor de la garantía hipotecaria. Según esta disposición, el cálculo se realiza a partir del valor de mercado del bien hipotecado, descontando el importe de las cargas preferentes y una cantidad equivalente al 10% del valor del bien. Si el valor de la deuda supera el 25% del valor de la garantía calculada de esta manera, el exceso constituirá deuda exonerable.

Este proceso es crucial para determinar si el deudor puede ser eximido de parte de su deuda, especialmente cuando se trata de proteger su vivienda habitual.

Plan de Pagos y Ejecución de la Hipoteca

El artículo 273 de la Ley Concursal establece que, si se aprueba un plan de pagos para obtener la exoneración de deudas, el inmueble sobre el que recae la hipoteca no podrá ser ejecutado si el deudor está al corriente en el pago de las cuotas del préstamo hipotecario. En este caso, las cuotas del préstamo deberían ser recalculadas para reflejar la deuda que eventualmente podría ser exonerada por exceder el valor de la garantía.

Es decir, que en el caso de que el deudor se acoja al plan de pagos, la nueva normativa concursal prevé una suerte de «inembargabilidad de la vivienda habitual». Esto significa que la vivienda del deudor no podrá ser subastada o comprada por ningún acreedor durante la vigencia del plan de pagos. Esta medida busca proteger el derecho fundamental a la vivienda y garantizar la estabilidad del deudor y su familia durante el proceso concursal.

Exclusión de la Vivienda del Plan de Liquidación

Además, la reforma concursal establece que la vivienda habitual del deudor no podrá ser incluida en el plan de liquidación cuando se opte por la exoneración a través de un plan de pagos. Esta exclusión tiene como objetivo preservar el derecho del deudor a mantener su hogar y evitar su enajenación forzosa para satisfacer las deudas concursales.

Ejecución de la Hipoteca sobre la Vivienda Habitual

Un aspecto importante a considerar es la situación de la vivienda habitual hipotecada del deudor en el proceso concursal. Las deudas con garantía real, como las hipotecas, son consideradas deudas no exonerables y, en principio, no forman parte del plan de pagos. Sin embargo, la ejecución de la hipoteca sobre la vivienda habitual puede afectar significativamente al deudor y su familia.

Continuación del Pago del Préstamo Hipotecario

Si el deudor continúa pagando el préstamo hipotecario, la ejecución de la hipoteca no se producirá durante la vigencia del plan de pagos. Esto garantiza la estabilidad del deudor y su familia en su vivienda habitual, siempre y cuando pueda cumplir con las obligaciones hipotecarias.

Riesgos de Incumplimiento del Préstamo Hipotecario

Sin embargo, si el deudor deja de abonar el préstamo hipotecario o incumple el plan de pagos, el juez del concurso no puede evitar la ejecución de la vivienda sin el consentimiento del acreedor. En este caso, la vivienda habitual del deudor podría ser objeto de ejecución hipotecaria, lo que podría llevar a la pérdida del hogar y agravar su situación financiera.

Conclusiones

En conclusión, la vivienda habitual del deudor persona física en el concurso de acreedores es un aspecto crucial que debe ser abordado con especial atención y sensibilidad. La nueva normativa concursal ha introducido importantes medidas de protección para garantizar el derecho fundamental a la vivienda y facilitar la reestructuración financiera del deudor. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la ejecución de la hipoteca sobre la vivienda habitual sigue siendo un riesgo para el deudor en caso de incumplimiento del préstamo hipotecario. Por lo tanto, es fundamental que el deudor busque asesoramiento legal especializado y explore todas las opciones disponibles para proteger su hogar y obtener una segunda oportunidad económica.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa con la vivienda en la ley de segunda oportunidad?

En el marco de la Ley de Segunda Oportunidad, la vivienda habitual del deudor puede ser protegida bajo ciertas condiciones. Este mecanismo legal permite a las personas físicas, tras un proceso de mediación y cumpliendo con ciertos requisitos, exonerarse de parte de sus deudas y, en algunos casos, mantener su vivienda habitual. Sin embargo, la posibilidad de retener la vivienda depende de la cantidad adeudada, el valor de la propiedad, y si se ha llegado a un acuerdo con los acreedores.

¿Qué pasa con la hipoteca en la Ley de Segunda Oportunidad?

Bajo la Ley de Segunda Oportunidad, es posible reestructurar o incluso cancelar la deuda hipotecaria, pero esto depende de varios factores. Durante el proceso, el deudor puede negociar con el banco para modificar las condiciones de la hipoteca, como reducir la cuota mensual o extender el plazo de pago. Si no se logra un acuerdo y se procede con la exoneración de deudas, la vivienda puede ser susceptible de ejecución hipotecaria si el deudor no puede cumplir con las nuevas condiciones acordadas.

Comparte este Artículo

Artículos y Noticias